¿Qué es EMDR?
El cerebro, como el resto del cuerpo, tiende a buscar el equilibrio. De forma natural, procesa lo que vivimos para poder integrarlo y seguir adelante.
Sin embargo, hay experiencias que tienen una carga emocional tan intensa que ese procesamiento se queda a medias., como si la información quedara “atascada”, sin poder integrarse del todo, provocando que, tiempo después, puedan aparecer recuerdos que incomodan, emociones difíciles de gestionar o patrones que generan malestar.
En muchos casos, nos acostumbramos a que eso esté ahí y acabamos pensando que forma parte de nosotros y que no se puede cambiar.
La terapia EMDR parte de la idea de que la mente tiene una capacidad natural de procesamiento y de recuperación. A través del trabajo terapéutico, buscamos activar ese sistema para que la información bloqueada pueda procesarse e integrarse de una forma más adaptativa.
Durante las sesiones, iremos identificando las experiencias que están relacionadas con lo que te ocurre en el presente, accediendo a los recuerdos, emociones y creencias asociadas, para poder trabajarlas de forma segura y acompañada.
Para ello se utilizan diferentes herramientas, entre ellas la estimulación bilateral (como los movimientos oculares, sonidos o pequeños toques alternos), que facilitan ese procesamiento.
El objetivo no es cambiar tu historia, sino cómo la vives hoy.




La idea no es borrar lo que pasó, sino poder recordarlo sin que te arrastre.
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